Meditación sobre el amor
Comenzamos la meditación pensando en nuestros familiares
y amigos, recordando que mientras sigan atrapados en el samsara,
no conocerán la verdadera felicidad, y que incluso los limitados
placeres de que disfrutan ahora son efímeros y pronto cesarán.
Luego, ampliamos este sentimiento de amor desiderativo hasta incluir
a todos los seres sintientes y pensamos: "¡Qué
maravilloso sería si todos los seres sintientes lograsen
la felicidad pura de la liberación!". Entonces, nos
concentramos en este sentimiento de amor desiderativo durante tanto
tiempo como podamos. Durante el descanso de la meditación,
cuando nos encontremos con algún ser sintiente, tanto si
es una persona como un animal, o nos acordemos de él, debemos
rezar: "Que este ser sea feliz. Que alcance la felicidad de
la iluminación". Si pensamos siempre de este modo, podemos
mantener el amor desiderativo día y noche, incluso mientras
dormimos.
La meditación sobre el amor es muy poderosa. Aunque nuestra
concentración no sea muy estable, acumularemos gran cantidad
de méritos con ella. Si meditamos en el amor, crearemos la
causa para renacer como un dios o un ser humano, tendremos un cuerpo
atractivo en el futuro y seremos respetados por los demás.
El amor nos protege del odio, de los celos y del daño que
puedan causarnos los espíritus. Cuando Buda Shakyamuni meditaba
bajo el árbol Bodhi, fue atacado por los demonios más
terribles de este mundo, pero con su amor transformó sus
armas en una lluvia de flores. Gracias a la meditación, nuestro
amor también se convertirá en el amor universal de
un Buda y entonces tendremos la capacidad de hacer felices a todos
los seres sintientes.
|